Diez años cuidando la misma brasa
Nicolás Millán empezó en Alerce, Puerto Montt, con una parrilla prestada, un saco de carbón y treinta medallones. Se vendieron en una hora. Al día siguiente hizo sesenta y también se acabaron.
Hoy somos un equipo de 34 personas en tres locales, y seguimos midiendo el éxito igual que el primer día: por la cara del cliente en el primer mordisco.

Lo que no transamos
Carbón de espino
Nada de planchas eléctricas: brasa viva que sella la carne y deja ese humo que se queda pegado en la memoria.
Carne del día
Molemos a diario cortes de asiento y tapapecho. Cero congelado, cero relleno.
Proveedores del sur
Queso mantecoso de Osorno, merkén de Temuco y pan amasado por panaderías del barrio.

Nuestro sello: la llama
La llama del arco nos acompaña desde el primer día: cuando la veas en un local o en una bolsa, alguien está cuidando tu pedido en la cocina.
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